EL SER DEL CATEQUISTA: EL CATEQUISTA, TESTIGO DE LA FE QUE INTRODUCE EN EL MISTERIO CRISTIANO

EL CATEQUISTA, UN TESTIGO DE LA FE QUE INTRODUCE EN EL MISTERIO CRISTIANO

 

El arte del mistagogo consiste en saber transmitir, no la propia experiencia, sino gracias a la propia experiencia, el misterio de Dios personal y gratuito, que se revela libremente a quien le busca.

– El catequista mistagogo es un creyente que tiene experiencia del misterio cristiano

– El catequista mistagogo es un testigo-maestro que sabe proponer y acompañar a otros en el camino de la comunión divina

1.- El Catequista un creyente que tiene experiencia del misterio Cristiano

– Nuestro presupuesto un catequista medio puede y debe ser catequista-mistagogo

La totalidad de los fieles que tienen la unción del Santo (1 Jn 2,20 y 27) no pueden equivocarse en la fe. Se manifiesta esta propiedad suya, tan peculiar, en el sentido sobrenatural de la fe de todo el pueblo: cuando “desde los obispos hasta el último de los laicos cristianos” muestran estar totalmente de acuerdo en cuestiones de fe y de moral. El Espíritu de la verdad suscita y sostiene ese sentido de la fe. Con él, el Pueblo de Dios, bajo la dirección del magisterio al que obedecen con fidelidad, (1.-) recibe, no ya una simple palabra humana, sino la palabra de Dios (cf. 1 Tes 2,13). (2.-) Así se adhiere indefectiblemente a la fe transmitida a los santos de una vez para siempre (Jud 3), (3.-) la profundiza con un juicio recto y (4.-) la aplica cada día más plenamente en la vida (LG 12, cf. DV 8).

– En cuanto bautizado, el catequista esta investido por el sentido de la fe (sensus fidei)

¿Qué es el sentido de la fe (sensus fidei)?

Los efectos de este don son los siguientes:

– El creyente escucha y reconoce la Palabra de Dios en las palabras humanas que anuncian el Evangelio. Este paso de la palabra humana a la palabra divina es posible en virtud de la connaturalidad (sentido de la fe) que el Espíritu procura en el creyente respecto a esta última

– El creyente se adhiere indefectiblemente a la fe transmitida por los apóstoles. El sentido de la fe se enmarca y se sostiene en el contexto de la comunión eclesial en la fe, es decir en el “sensus fidelium” por el que la totalidad de los creyentes, bajo la guía del magisterio, no se puede equivocar

– El creyente profundiza, con juicio recto, en el sentido, valor y significado de la fe. La fe no es mera fórmula abstracta, está preñada de significado vital

– El creyente es capaz de poner en relación la fe con la vida. En realidad, “existe una interacción vital entre el sensus fidei y la vivencia de la fe en los diversos contextos de su vida personal

– El catequista ejerce su misión catequizadora ejercitando el sentido de la fe (sensus fidei)

El papa Francisco, pone en el sensus fidei el fundamento por el que un discípulo de Cristo esta ipso facto capacitado para evangelizar (discípulo-misionero) (cf. EG 119)

  • Este principio se debe aplicar a los catequistas, lo cual supone la condición para que puedan desarrollar una catequesis verdaderamente mistagógica

– Claves formativas para que el catequista desarrolle el sentido de la fe (sensus fidei)

  • La formación ha de alentar en el catequista su vocación a la santidad
  • La formación ha de partir y potenciar la experiencia espiritual del catequista
  • La formación ha de promover la participación del catequista en la vida de la Iglesia
  • La formación ha de ofrecer los elementos necesarios para poder expresar la fe

2.- El Catequista-mistagogo, testigo que acompaña y propone el camino hacia el Misterio cristiano

– En el catequista-mistagogo, testimonio, mistagogía y acompañamiento van necesaria de la mano

– Algunos elementos de la intervención mistagógica:

Testigo y pedagogo del Amor divino

Acompañante del proceso de conversión

Mediador de la vida comunitaria

El cristiano del futuro o será un “místico”, es decir, una persona que ha “experimentado” algo, o no será cristiano. Porque la espiritualidad del futuro no se apoyará ya en una convicción unánime, evidente y pública, ni en un ambiente religioso generalizado, previos a la experiencia y a la decisión personales (K. Rahner; “Espiritualidad antigua y actual”, en: Id., Escritos de teología, T. VII (Madrid 1969) 25)

[2] F. Ruiz Salvador, Caminos del Espíritu. Compendio de Teología Espiritual (Madrid 51996) 49.

[3] F. Ruiz Salvador, “Introducción general”, en: San Juan de la Cruz, Obras completas (Editorial)

Escrito por:

Juan Carlos Carvajal Blanco

Universidad San Dámaso Madrid

2 respuestas a “EL SER DEL CATEQUISTA: EL CATEQUISTA, TESTIGO DE LA FE QUE INTRODUCE EN EL MISTERIO CRISTIANO”

  1. Lía dice:

    Un aporte muy interesante. Muchas gracias por la ilustración. Saludos.

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