PARA PENSAR LA CATEQUESIS: SI DIOS PERDONA TODO, ¿POR QUÉ EL PURGATORIO?

Si Dios perdona del todo, ¿por qué el Purgatorio?

Un muchacho hindú, perteneciente a una alta casta, se enamoró una vez de una muchacha de una tribu aborigen. La diferencia social era grande, pero el muchacho la amaba de veras y decidieron casarse. Sólo había un pequeño obstáculo externo: la muchacha, según la costumbre de su tribu, se había tatuado, de pequeña, la frente y las mejillas. Lo hicieron porque era una costumbre de su tribu e incluso para destacar mejor su belleza juvenil. Pero, lo que era belleza para unos, era más bien costumbre ‘poco civilizada’ para la sociedad a la que pertenecía el muchacho. Él no podía casarse con una mujer ‘tatuada’. Su amor encontró la solución. Llevó a la muchacha a especialistas de cirugía estética, que le hicieron trasplante de piel, con lo que el rostro le quedó totalmente limpio y bellísimo.

Pero el problema se volvió a replantear después de algunos años. Las raíces del tatuaje habían quedado ocultas bajo la piel nueva,; pero, de algún tiempo, comenzaron a aparecer algunos puntos, algunas líneas y, al final, el dibujo entero del antiguo tatuaje. No había remedio para limpiar el rostro. La sociedad ‘educada’ rechazó el rostro aborigen, y el marido, con gran pena suya, tuvo que divorciarse de ella…

No es así cuando Dios perdona nuestras culpas. Podemos decir, hablando humanamente, que Dios se olvida para siempre de nuestros pecados y nunca más nos los echará en la cara. Nuestros pecados son como la cera de la vela que se disuelve.

Pedro Chinaglia Salesiano (SDB)

2 respuestas a “PARA PENSAR LA CATEQUESIS: SI DIOS PERDONA TODO, ¿POR QUÉ EL PURGATORIO?”

  1. Lupita vazquez dice:

    Disculpe mi ignorancia pero no entendí la punlicacion, no me quedó claro lo del purgatorio

    • Maria Ramirez Melendrez dice:

      Mira Lupita.
      La comparación de la narración es que. El pecado mortal es como una mancha que se borra con la confesión y con el arrepentimiento de corazón. Un ejemplo: la mancha es como cuando tu manchas un vestido de chilacate lo lavas y se quita lo refinado, pero queda la mancha tenue. Entonces el alma para entrar al cielo tiene que estar limpia, blanca y nosotros tenemos que ir a purificar al purgatorio.
      De aquí lo de la pregunta de la narración ¿si Dios perdona todo, por qué el purgatorio?
      la chica se le quitaron los tatuajes por un tiempo, pero después le salieron de nuevo y ya no se le quitaron. A nosotros se nos borra el pecado mortal, pero la mancha queda y tenemos que ir al purgatorio a purificar. Osea, que, aunque Jesús nos salvó del pecado; hay que saber que todo pecado tiene sus consecuencias y tenemos que pagar por ellas. ¿ Como? purificando.

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